Viaje por el canopy más largo de Sudamérica
Hace un par de semanas, VidaOutdoor publicó un post con una atractiva oferta para tirarse en un canopy en La Dehesa. Sabemos que algunos de nuestros lectores fueron a probar suerte y nosotros quisimos hacer lo mismo. Y así fue. Ahora les contaré mi experiencia entre los cerros de la Hacienda Santa Martina.
Es mediodía y hace calor. Italo Prati y Pamela Quezada son los instructores que guiarán mi paseo por el canopy más extenso de Sudamérica. Antes de cualquier movimiento, los chicos nos advierten acerca de las medidas de seguridad que imperan en el recorrido y, posteriormente, pasamos conocer el equiamiento que utilizaremos: arnés de escalada, guantes un freno de cuero, cascos, agua para hidratación y buena onda. Recomendación importante: utilizar bloqueador solar. El sol pega fuerte.
“La medidas de seguridad son muy importantes para nosotros”, dice Prati, guía de turismo aventura encargado de las actividades outdoor del club. Tras firmar un documento que deja constancia que uno asume, en parte, la responsabilidad de hacer una actvidad que tiene riesgos, nos disponemos a subir el cerro hacia la primera línea del canopy, que tiene 300 metros de longitud.
Una vez que subimos unos cuantos metros cerro arrriba y después del primer sorbo de agua, Pamela nos da las últimas recomendaciones antes de iniciar el circuito: “Por ningún motivo tienen que subir las manos al cable por donde se deslizan porque pueden rebanarse los dedos”, advierte razonablemente.
Minutos después llega mi turno: me cuelgo al clable, camino cerro abajo hasta despegarme del suelo y comienza la experiencia a 60 km./hr. con una vista espectacular al vacío que se produce entre los dos cerros unidos por el cable del canopy. En menos de un minuto ya estoy en la estación donde me espera Ítalo para ayudarme a frenar. Quedo con gusto a poco, pero feliz por la primera pasada.
El recorrido total dura cerca de dos horas, entre subor cerros y tirarse por las cuatro lineas que comprende el recorrido. En total son 2900 metros de longitud, a una velocidad promedio de 70 km./hr. Al comienzo, uno empieza con el temor propio de lanzarse por los aires en un cable que podría cortarse. Sin embargo, la seguridad y el profesionalismo de los instructores termina por relajarte e incluso pidiendo permiso para tomar más velocidad en el último tramo.
Nota aparte merecen las dos líneas más atractivas del recorrido: la segunda, que tiene más de mil metros de extensión y que cruza todo el espacio outdoor de la hacienda incluída una cancha de Paintball que se divisa abajo a lo lejos; y la tercera, que en 500 metros alcanza una velocidad de 80 km./hr., el lanzamiento más espectacular de todos.
Por último, VidaOutdoor quiere agradecer a Pamela e Ítalo por la calidad de su instrucción y la claridad para transmitir seguridad y los conocimientos que se requieren para este notable viaje.
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Tags: Canopy, Hacienda Santa Martina, La Dehesa, Sudamérica
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Fin de semana de Cabalgata y canopy en La Dehesa | VidaOutdoor
febrero 25, 2010 a las 18:16
[...] Como VidaOutdoor ya vivió la experiencia, les recomendamos informarse de los pormenores en el post Viaje por el canopy más largo de Sudamérica [...]