Sistemas de hidratación: el bidón o caramagnola

Publicado el 30/09/2009 por Ego Ipse




A medida que avanzaba el desarrollo tecnológico y crecía el mercado de consumidores de artículos outdoor (la cara y cruz de una misma moneda), la cantimplora, lenta pero inexorablemente, fue quedando obsoleta, aunque, para su consuelo, al menos sirvió de inspiración para los sistemas que la terminarían desplazando. De ellos, dos son los más consolidados en la actualidad: el bidón (o caramagnola) y el cinturón de running.

El bidón (conocido en Chile como caramagiola, aunque el nombre correcto es caramagnola) es el heredero directo de la cantimplora. Opera con la misma lógica: un recipiente portable que almacena agua. Introduce, sí, un par de innovaciones técnicas significativas respecto a su antecesora. La primera refiere a los materiales. En general, un bidón común está hecho de plástico muy blando, que no sólo aligera peso (algo fundamental en travesías largas), sino que además agrega ductilidad y resistencia al material. La segunda es la estandarización de formas y dimensiones. Casi todos los bidones son cilíndricos y tienen una capacidad relativamente homogénea (generalmente de 700 cc). La tercera innovación es la forma de acceso al agua. En lugar de la engorrosa tapa rosca o tapa a presión de la cantimplora, el bidón trae una boquilla que se puede abrir y cerrar con la dentadura. Eso, además de facilitar el acceso y reducir el tiempo necesario para alcanzar el líquido, desocupa una mano, lo que permite manipular otros objetos o conducir algún vehículo de forma simultánea a la hidratación. Gracias a esto su uso se ha extendido entre los/as ciclistas. Además, la dimensión y forma estandarizadas han hecho que la industria especializada desarrolle un accesorio que permite adosar cualquier bidón a una bicicleta. Si a eso se suma su escaso peso y su bajo costo, no extraña que se haya convertido en el sistema de hidratación por excelencia de los/as ciclistas.

¿Desventajas? Sí, algunas importantes. La primera es que el plástico tiene escasa aislación térmica. En un día de temperatura normal o alta, el agua del bidón se calienta en muy poco tiempo. Y hay pocas cosas más desagradables que beber agua caliente cuando uno/a se encuentra necesitado/a de hidratación. En el último tiempo se han desarrollado distintos sistemas de conservación de temperatura. Pero la mayor parte de ellos reducen la capacidad del bidón y encarecen hasta en un 300% su precio.

La segunda gran desventaja es su poca versatilidad. La forma y dimensión estandarizada hacen que el bidón sea ideal únicamente para la bicicleta. Pero es muy difícil llevarlo en un bolsillo o en la mano. Y aunque las mochilas y otro tipo de bolsos tienen algún mecanismo para portar uno o dos bidones, no es precisamente fácil acceder a ellos, menos cuando la mochila tiene una capacidad de 80 lts. y se encuentra atiborrada con todo lo necesario para acampar durante 2 semanas…

Otras publicaciones de esta serie...
  1. Sistemas de hidratación: la cantimplora
  2. Sistemas de hidratación: el bidón o caramagnola (This post)
  3. [Tutorial] Sistemas de hidratación: el cinturón de hidratación

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